Juan Carlos Marino

Partido: Frente Pampeano Cívico y Social (FREPAM)
Fórmula: Juan Carlos Marino – Adrián Peppino
Web del partido:
Twitter: @juancmarino
Candidatura presidencial a la que adhiere: ninguna

¿Por qué debe ser gobernador este candidato?

Soy Juan Carlos Marino.  Quizás sepas quien soy, o a lo mejor no. Pero te escribo porque entre los dos tenemos que tomar una decisión muy importante: ¿qué vamos a hacer con el futuro de nuestra provincia?

Muy rápido te cuento, soy de un pequeño pueblo: Miguel Riglos. Hasta ahí llegó mi abuelo desde Italia en la década del 20, buscando un pedazo de tierra  para producir. Con trabajo y esfuerzo la familia pudo comprar un campito. Lo trabajaron mi viejo y sus hermanos.
En Riglos crecí y me crié entre vacas, amigos y trigos. Y por supuesto, como casi todo el mundo en el pueblo, cuando terminé el colegio, me dediqué a trabajar el campo.
Pero desde chico me gusto trabajar con la gente, organizar cosas para que entre todos nos ayudáramos. Así, con ese afán de hacer cosas me fui involucrando cada vez más en la vida del pueblo y en sus instituciones. Después de ser concejal, tuve el inmenso honor de que me eligieran como intendente en el 95.
Parece que hice un buen trabajo, porque en el 99 me volvieron a votar, y repetí como intendente con el apoyo del 80%, y todavía se escucha por allí que la gente en verdad optó por el progreso.
En el 2003 tuve que tomar una decisión muy significativa de mi vida, cuando un grupo de ciudadanos e intendentes me propuso que fuera candidato a senador. Yo sabía qué significaba: ir a Buenos Aires y dejar muchas cosas que me importaban, momentos con mi familia y mis amigos… asumí con orgullo la responsabilidad y lo hice.
Y allí, desde mi lugar humilde ya llevo casi 8 trabajando por Luisina y Albertina -mis hijas-,  por vos, por los pampeanos y por las cosas que creo. Ahí me planté contra las retenciones, contra el avasallamiento a los derechos de las provincias, contra el sacrificio de la dignidad de los habitantes del interior.
Luche por una educación inclusiva, impulse leyes para proteger el derecho a una jubilación digna, para promover el trabajo genuino, para lograr un ingreso realmente universal a la niñez. En fin, fueron muchos temas, muchas horas dedicadas a un trabajo que en algunos casos rindió sus frutos, en otros no, pero quedo con la tranquilidad de haberlo intentado todo y haber cumplido con el mandato.
Creo que es hora de que nos tomemos en serio el futuro. Cada fin de semana cuando vuelvo de Buenos Aires escucho decir que la provincia viene más o menos bien. Pero, te pregunto, ¿nos alcanza con eso?, ¿vamos a dejar que se sigan desaprovechando las oportunidades?
Esas oportunidades tienen que ser para todos. Hoy y ahora. Y por supuesto para los chicos y los jóvenes, que son el futuro, y también el presente.
Es momento de que encaremos un proyecto serio de provincia, que generemos las alternativas productivas que le den trabajo genuino a todos los pampeanos. Y por eso, porque estoy convencido que se puede hacer más y mejor, es que me voy a presentar como candidato a Gobernador y vamos a hacer el máximo esfuerzo por lograrlo. Cuento con un equipo de trabajo idóneo y responsable. Sé lo que hay que hacer y cómo hacerlo.
Pero sé que vos también podés aportar lo tuyo. Debemos trabajar juntos. Por eso te pido: escribime, llamame, mandame un mail, quiero conocer tus ideas, tus problemas y sugerencias. Entre todos podemos poner a La Pampa donde merece estar.
Un fuerte abrazo,
Juan Carlos Marino.


Biografía

Juan Carlos Marino, radical, productor agropecuario, nació el 23 de octubre de 1963. Casado con Daniela García, tiene dos hijas: Luisina y Albertina.
Como miembro de la comunidad de Miguel Riglos, La Pampa, ha tenido activa participación en entidades sociales y comunitarias de dicha localidad.
Inicia su actividad política en 1983, desempeñando desde entonces entre otros cargos partidarios los de: Integrante de la Mesa y Presidente del Comité de Miguel Riglos; Delegado a la Honorable Convención Provincial; Vicepresidente del Comité de la Provincia y Delegado por La Pampa al Comité Nacional. Fue Presidente del Foro de Intendentes y Concejales Radicales de la provincia de La Pampa y presidente del Comité de la Provincia. Actualmente lidera la corriente interna Integración Radical (ex Liga de Intendentes).
Ingresa en la función pública en el año 1991, a los 28 años como concejal, al ganar la lista que encabezaba las elecciones para el Concejo Deliberante de su localidad. En 1995 resulta electo Intendente Municipal con el 53% de los votos, constituyéndose en el primer triunfo electoral en Miguel Riglos de un candidato radical. En 1999 es reelecto con el 74% de los votos, cargo que ocupa hasta el 10 de diciembre de 2003, fecha en que asume como Senador Nacional, función para la que fue electo en octubre de 2003.
En el ámbito del Senado de la Nación, en 2005 es designado Secretario del Bloque de la Unión Cívica Radical, en 2007 jura como Viceprisidente primero de la Honorable Cámara de Senadores, y actualmente ocupa la Vicepresidencia de la misma.
En 2007 es candidato a gobernador por el FrePam (Frente Pampeano Cívico y Spcial), espacio integrado por la UCR, el Partido Socialista, el FreGen, el MID, sectores del ARI y ciudadanos independientes, superando los 60.000 votos y estableciéndose como la primera y única fuerza opositora a nivel provincial.
Ya en 2009, Marino encabeza la lista de candidatos a senadores, que incrementa el caudal electoral del FrePam y lo afianza, quedando a un 3% de lograr una victoria histórica. A pesar de esa mínima diferencia con los vencedores, renueva su mandato como senador hasta el 2015.
El 24 de febrero de 2010 jura como Vicepresidente del Senado de la Nación Argentina.

[Información extraída de la página oficial del candidato]


Propuestas

La provincia de La Pampa se encuentra estancada económica y demográficamente.  En 2010 crecimos un 2,8% frente a un 9,1% nacional, y en la década pasada fuimos una de las provincias que menos se desarrolló en todos los aspectos. La Pampa aumentó sólo 19 mil habitantes en una década según el censo 2010, con un envejecimiento de la población, porque los jóvenes se van de la provincia cada vez que pueden; y una mayor concentración en pocas ciudades, porque también se abandonan los pueblos más pequeños por falta de oportunidades.
Al mismo tiempo, vemos un paulatino deterioro en todas las funciones y servicios del Estado provincial. Pese al crecimiento presupuestario record experimentado entre 2003 y 2011, que multiplicó como nunca antes los recursos ejecutados por el Estado Provincial hasta superar los 5.000 millones al año, la salud, la educación, la justicia, la seguridad, las rutas, y cada área o sector que se analiza, ha venido perdiendo calidad, eficiencia y eficacia, siempre en desmedro de la población pampeana.  Todo en un marco de falta de transparencia, de limitaciones injustificadas para el acceso a la información pública, de mecanismos de ejecución presupuestaria que dificultan los controles y con ello facilitan la corrupción. Corrupción que sigue siendo un flagelo que carcome la eficiencia del Estado y lo debilita constantemente.
Los sectores de la producción y del trabajo en La Pampa se encuentran a merced de sus propios recursos, de sus propias proyecciones y de la realidad que casi azarosamente les toque disfrutar o sufrir. En una provincia donde la presencia y el presupuesto del Estado impacta notablemente y tendría un enorme poder para fomentar el desarrollo económico, la ausencia de políticas orientadas al crecimiento de las empresas y de las oportunidades de trabajo para sus habitantes, de la capacitación de los recursos humanos y del acceso al financiamiento, tiene como resultado los magros crecimientos experimentados año a año, sujetos al régimen pluviométrico o al uso discrecional de los dineros públicos, o situaciones nacionales o internacionales sobre las cuales se alega no tener intervención desde el gobierno local. Y así, poco a poco, nuestros pueblos se van despoblando, nuestros jóvenes van perdiendo sus esperanzas y abandonan su localidad y su provincia en busca de las oportunidades que aquí no tienen. Y muchos pampeanos terminan sobreviviendo prisioneros de un sistema distorsionado de supuesta protección social, concebido como un mecanismo para sostener el poder político en la provincia merced a la administración espuria de los recursos del Estado, generándose así una situación muy lejana al concepto de justicia social.
La carencia de un Proyecto de Provincia participativo, incluyente, capaz de ser compartido y apropiado por los distintos actores sociales y de marcar un rumbo en las políticas del Estado, alineando los esfuerzos de toda la comunidad, viene siendo uno de los puntos de mayor debilidad de La Pampa desde la década del 70.  La gestión del Estado perdió su rumbo y sus objetivos, centrándose en resolver los problemas coyunturales y capear los imprevistos resultantes de la realidad nacional, del clima o de cambios no detectados a tiempo que obligan a intervenir. La mayoría de los organismos públicos se fueron deformando en su estructura, en su organización, en su capacidad de ejecución y en la calidad de respuesta frente a las situaciones sociales y económicas resultantes de un mundo en constante cambio. Muchos han perdido hasta su capacidad de cumplir los propósitos para los cuales fueron creados, y así quedan en el olvido innumerables leyes que a lo largo de los años han ido estableciendo funciones, roles, obligaciones o procedimientos.
No se puede gobernar sin una clara estrategia que contenga al conjunto de la sociedad, que oriente el accionar de todos los organismos del Estado, que establezca objetivos, los mensure y evalúe sus avances, que ponga a debate las políticas y rinda cuentas claras del manejo de los recursos públicos, de su legalidad, de su eficacia y de su eficiencia. La Pampa debe recuperar el rumbo que en algún momento tuvo, marcado por su Constitución provincial y una serie de leyes que en algunos casos aún siguen vigente pese a haber transcurrido 50 años y haber cambiado radicalmente la realidad, los recursos tecnológicos y las demandas de la sociedad.
Decimos que ES HORA DE CRECER porque La Pampa no puede seguir padeciendo gobiernos sin rumbo, no puede seguir perdiendo el tren de la historia, no puede seguir conformándose con unas finanzas públicas saneadas, una relativa paz social, una mediocridad administrativista que nos impide proyectarnos y nos hace desaprovechar nuestras potencialidades. Mucho menos en una etapa de la historia signada por los cambios, por la apertura de nuevos rumbos, por el derrumbe de todos los modelos mentales ortodoxos o pretendidamente ortodoxos.
Y cuando hablamos de CRECER no limitamos la mirada a lo económico, que desde una óptica simplista podría sintetizar los objetivos de crecimiento. CRECER significa DESARROLLARSE, y esto, en el más amplio sentido, abarca todos los aspectos que hacen a una comunidad, a su calidad de vida, a brindar oportunidades equitativas para sus integrantes, al uso de la tecnología al servicio de las personas, al acceso a servicios mas eficientes, a la defensa de valores institucionales que se centren en la cosa pública como un bien de toda la comunidad y a su exclusivo servicio. Crecer en el siglo XXI significa ser capaces de interpretar la realidad y las tendencias nacionales y mundiales, y proyectar desde allí las políticas de corto, mediano y largo plazo que faciliten el desarrollo de una sociedad.
Por ello nuestra primera acción de gobierno será proponer un programa de crecimiento provincial que bajo la denominación de Plan CRECER LA PAMPA, se oriente a impulsar el desarrollo de todos los sectores de la producción y del trabajo, públicos y privados, de todas las áreas del Estado provincial y los municipios, de forma equitativa tanto social como territorialmente. Creemos que nuestra provincia necesita contar con un plan de mediano y largo plazo que establezca líneas de acción, objetivos, estrategias, como punto de partida para su crecimiento, modernización y proyección hacia el futuro. Y que ese plan debe sustentarse en la orientación política definida por el Gobierno provincial pero establecido en forma conjunta y participativa a través del diálogo y el acuerdo con todos los sectores sociales y económicos, públicos y privados, y de todos los rincones de La Pampa.  Solo así se podrá asegurar la sustentabilidad y continuidad en el tiempo de un plan integral de esta naturaleza.CRECER SIGNIFICA MÁS Y MEJOR EMPLEO: En los próximos 10 años se deben crear 25 mil puestos de trabajo para nuestros jóvenes. Para ello La Pampa tiene que duplicar su tasa de crecimiento actual. Crecimiento también significa mejores salarios. El PLUS PATAGONICO es un derecho y además una herramienta para incrementar el consumo y la inversión. Trabajo genuino para todos garantiza a cada pampeano un futuro mejor.

CRECER SIGNIFICA MÁS Y MEJOR VIVIENDA. A los planes de vivienda social sumaremos planes de acceso a la primera vivienda para quienes posean un terreno. Para combatir eficazmente el déficit habitacional se debe contar con la participación activa de todos los municipios en la toma de decisiones.

CRECER SIGNIFICA MÁS Y MEJOR SALUD: la salud debe ser una tarea prioritaria del Estado. Reestructuraremos el sistema, aumentando la inversión en tecnología, instalaciones y recursos humanos; centrándonos en una estrategia de Atención Primaria de la Salud ágil, eficiente y cercana a la gente.

CRECER SIGNIFICA MÁS Y MEJOR EDUCACIÓN Y CULTURA: hay que combatir la deserción escolar y jerarquizar el rol docente. Promover un sistema de educación inclusivo y capacitaciones con salida laboral. La inversión cultural será potenciada y distribuida en toda la provincia para reforzar nuestra identidad pampeana.

CRECER SIGNIFICA MÁS Y MEJOR INVERSIÓN PÚBLICA: el presupuesto provincial deber ser asignado y ejecutado de forma transparente, eficaz y con participación ciudadana, garantizando una justa distribución territorial. La obra pública debe responder a las necesidades de cada población.

CRECER SIGNIFICA MÁS Y MEJOR SEGURIDAD: las capacidades y equipamiento de nuestra policía deben ser mejoradas, asegurando la participación ciudadana en las políticas de seguridad comunitaria. Seguridad también es sinónimo de políticas sociales de inclusión.

CRECER LA PAMPA se basa en la participación y compromiso de todos los ciudadanos para definir nuestro destino en común. El Estado teniendo en cuenta las necesidades y las opiniones de todos será el garante de la realización de este proyecto colectivo.


[Información provista por las autoridades del partido. Para leer la propuesta completa: FREPAM – PLAN DE GESTION 2011 2015]
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s